Sentada frente a esta fría pantalla, quisiera escribir algunas palabras cálidas que le hagan contraste...
Aún conservo el agite en mi corazón de las trágicas palabras que he escuchado estos días.
Aún no recupero mi calma, y a pesar de ello, intentaré escribir, intentare dejar un poco más clara mi mente y mi alma.
Seis meses atrás...
El corazón hecho pedazos e intentando sobrevivir, asistir al trabajo, rendir en la vida diaria.
Le he contado a todos y cada uno de mis compañeros de trabajo. Todos saben y se han preocupado por mi, todos me han confortado amablemente y me animan a seguir adelante.
Sentada detrás de mi escritorio recibo uno a uno a estudiantes con problemas: eliminados de la carrera, bloqueados por situaciones académicas, pendientes en ramos por convalidar.... A todos los recibo con una sonrisa y amabilidad, me dicen: -que persona más agradable eres-. Y yo me digo... persona agradable yo? supieras tú las inmensas ganas de llorar que tengo en este momento, supieras que sonrió a pesar de que todo mi ser quiere llorar.
He estado reprimiendo el sentimiento de tristeza día a día... he estado alejando todos los recuerdos una y otra vez... Debo olvidar.
Poco a poco, empiezo a sentir nada... ya empiezo a despertar y no siento tristeza, tampoco alegría, menos... mucho menos... Amor. De a poco me estoy haciendo de piedra, tengo un corazón de piedra.
Frío.
Más frío que el hielo, frío como nitrógeno líquido.
Inquebrantable.
Tan inquebrantable como la roca, más que eso, es tan duro como un diamante.
Soy una persona áspera e insoportable, altanera y presumida. Altanera, nadie es más inteligente y hermosa que yo, nadie.
Ninguna mujer puede superar mi feminidad y mi buen gusto.
Y soy muy buena actuando pues ninguna mujer es más amable y cariñosa, comprensiva y educada.
Hay de aquél que se cruce en mi camino, deberá ser fuerte.
Si aquél es un retorcido como yo, sólo acabaremos siendo un par de retorcidos donde el más cínico y audaz sera el menos herido. El ganador entre dos perdedores.
Pobre de mi si el que se cruce es un hombre honesto y de buen corazón. Hasta aquí me llegara el show, entonces seré la única perdedora.
Estoy consiente de mis actos corrompidos por la armadura que he formado a mi alrededor, y aún así no doy pie atrás.
Estoy equivocada, pero no puedo dejar esta equivocación atrás. No puedo ser sincera, no puedo... volvería el dolor y la desesperación.
"Haz que yo deje de sufrir, no me dejes Cristo morir!"
"SALVAOS VOSOTROS!!!"